¿LOS REFRESCOS PUEDEN BENEFICIAR SU SALUD DENTAL?

 

La verdad es que pueden representar un gran problema para la salud dental si se consumen habitualmente.

 

Recientemente en nuestra clínica, cada vez vemos más casos de pacientes con erosión de la capa protectora del diente llamada esmalte. Los refrescos carbonatados contienen ácido que erosiona el esmalte y cuando se erosiona, no vuelve a crecer. Así es que dejamos los dientes más expuestos y con mayor riesgo de desarrollar caries.

 

Veamos un ejemplo práctico

 

Una lata de refresco de 33 cl contiene alrededor de 30 ó 40 gramos de azúcar. Esto equivale a aproximadamente 6 cucharillas. ¿Te parece exagerado o pondrías la misma cantidad de azúcar en tu café o té?

Dicho esto, no es relevante el sabor o la marca del refresco que consumes. Sea cual sea, no solamente es malo para tu salud general, sino también para tus dientes.

 

¿Qué te aconsejamos?

 

Lo ideal sería cortar por lo sano y evitar el consumo completo de bebidas azucaradas y carbonatadas, pero sabemos que es difícil ya que todos disfrutamos de su sensación y sabor. Por ello te sugerimos una serie de consejos para que no tengas que reducir su consumo al 100%, pero puedas disminuir sus efectos perjudiciales desde hoy.

  • Limita el consumo a momentos especiales o solo a la hora de comer.

Intenta que no sea un hábito diario

  •  Prueba bebidas más saludables

Ten a mano bebidas que contengan menos azúcar y ácidos como el agua, leche y jugo 100% de fruta. Motiva a tus hijos y círculo cercano a hacer lo mismo.

  • Cepillarte los dientes con pasta dentífrica que contenga flúor y usa un enjuague bucal después. 
  • Enjuaga con agua

Si no es posible cepillarte después de beber bebidas azucaradas y carbonatadas es recomendable que te enjuagues con agua para eliminar, al menos, parte de sus restos.

  • Sométete a un tratamiento profesional de fluoruro. 

En nuestra clínica podemos aplicarlo en forma de espuma o gel. Llevaremos a cabo una revisión de tu estado de salud bucodental. Y de esta manera, podremos destacar la existencia de algún problema o, en el caso de que exista, tratarlo en su fase inicial. Ya que en algunas ocasiones no nos enteramos de que tenemos una caries hasta que ésta se encuentra en una fase muy avanzada. Por eso, te recomendamos que acudas regularmente al odontólogo, al menos una vez al año.

 

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